en un espejo de dos caras la ardentía del mar gira y se traslada hacia el desierto
los granos de arena ofrecen su quietud al sol
frente a mí hay una montaña
calzo unas sandalias y porto una túnica invisible
no tengo sed
no tengo miedo
no tengo equipaje
a medio camino está un árbol
la arena y el viento forman olas
gira el espejo de doble cara
mar y desierto
día y noche
pasado y presente
azul y amarilla
negra
puerta de espejos encubierta gira
avanzo
lejos de mis pasos
lejos en las piedras
lejos en el agua
lejos en la sangre
viento que sopla en la nuca y jala
delante de mí está una montaña




