Omar Requena

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    My dear kong

                La explatinada rubia concedió su última entrevista, a condición de que fuese publicada sólo después de su muerte. Sería absolutamente sincera, advirtió. A mí, me sorprendió un…

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    Pétalo de sal

                Al tipo le decimos ‘Mamut’ por su talla: unos quince centímetros de grosor y voluntad casi propia. Silvia se hace con el exagerado instrumento, aunque luego se…

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    Chagua

    -Ay, Candy… en honor a la verdad hay que decirlo, mijita: ¡con cada año que pasa, te pones más bandida! -¿Y tú? ¡Te crees la reina de la…

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    Los trabajos y los días

    Para librarme de lo que vivo, vivo. Antonio Porchia Cuando era soledad a secas y no “solitud” (del inglés solitude: soledad necesaria, querida y requerida; para la reflexión,…

  • Poemas

    BRISA DE CANTÓN. El niño chino del restaurante de la avenida que no sabe nada de Chuang-Tsé mucho menos de Li-po Ignorante de los trigramas que Fu-hsi miró…

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    Una teoría de los cuerpos

    Se trataba simplemente de eso: jugar a los cuerpos, porque sí, travesuras de gente grande. O quizá fuera la soledad, el olvido. Siento, luego existo. Descartes, su cuello…