Choque límbico
Vivo en un constante choque de realidad.
En un ir y venir: del éter a los charcos
donde se anega la desesperación de encontrarme
en tres dimensiones y en ninguna.
Vivo aquí, vivo a medias.
Hay kilómetros, frío y niebla.
Vivo en una disociación crónica,
en un baipás métrico.
Vivo, allá vivo también a medias.
Las palabras se hacen cortes con el papel
de los libros que las apresan.
El aire tirita con el frío del norte.
Y yo me araño las entrañas una voz ajena.
Que grita un nombre ajeno.
Y llora por cosas que no sabia que se debían llorar.
Vivo en choque límbico
Acento diacrítico borroso.
En la pregunta, que lleva como
Única respuesta,
solo la de sangre y la gravedad.
La puta imposibilidad humana.
Los límites de la carne.
Vivo de todo menos del presente,
Hasta que el segundero me alcanza
y solo puede morderme fuerte
para que no me siga yendo.
Pero me largo, porque vivo en punto de fuga.
Vivo en despedidas,
en un amarillo constante.
Vivo,
ahí,
vivo más que nunca ahí
y a medias.
Nunca fui
Yo no soy hasta que grito que soy,
hasta que plasmo la duda de mí
y mis dedos muerden la realidad,
hasta entonces impoluta, que me sostiene.
Yo no soy y no sé lo que eso significa,
El aire sangra al chocar con mi cuerpo,
Se
Filtra
entre mis costillas,
me hincha y luego huye.
No soy hasta que me palpan,
me nombran y maldicen,
hasta que veo en el vidrio empañado
las líneas que forman mi nombre.
Aunque, ante la pausa
desaparezca.
Haber sido, realmente, no significa nada.
Yo no vuelvo a ser hasta que el sudor me delinee.
Y en el vacío se encharquen mis ausencias.
No seré hasta que señalen el filo de mis manos,
Y vea bajo mis pies un camino de lodo.
Deconstruir
Deconstruir.
De
Construcción.
Deconstruir: tr. Fil. y T. lit. Deshacer analíticamente los elementos
que constituyen una estructura conceptual.
En sus labios el mundo se desmorona.
Des
Morona
Mi nombre se torna caliente.
Rojo vivo.
Tres veces una vocal fuerte.
Su lengua dulce susurra todo con sabor a quemado.
Los tequieros cargados de teamos expectantes.
La
Amo
La
Me
Nos.
Todo condensado en tres letras.
La
Mer
Nos
Deconstruir
y armarnos puentes que unan nuestros cuerpos.
Las torres de cristal se bañarán con la fragilidad de nuestra saliva.
Y nada,
nada parará,
porque somos ola.
O sea, ya nada será lo mismo,
aunque en realidad sí,
pero no adentro,
no en diluvio.
No en esa noche que aúlla,
no con la cabeza estrellada en su voz,
no con su nombre subcutáneo
y mi nombre murmurado en Em#7.
De
Construir
todo,
pero por partes.
Un día a la vez.
Una vez.
Esa vez en que le di un beso con la mirada
Y una historia empezó y termino
en los cuernos de un toro.
