Lleno de méritos, sin embargo, poéticamente habita el hombre (…)
Friedrich Hölderlin
Antes de los méritos están las huellas…
Agua de lluvia abrió camino e hizo que se curvara la tierra
cuenca de río arrastró las piedras y las trituró en lechos de arena
lodo con sal y conchas y minerales de cerros y cañones
primeras huellas de animales
primeras sombras de pájaros
primeras plantas y raíces
Arbustos y anfibios los primeros habitantes
semillas dispersas sobre valles silvestres
fósiles se convirtieron en caricias de los siglos
Antes de los méritos están las huellas…
Antes de cualquier división
jugaba el viento sin obstáculos
la brisa era un fantasma en las cuevas
aires de calor susurraban al desierto
vapores gélidos legaron su tacto invernal
Eran las otras presencias
antes de la geografía y la palabra
antes de que se nombrara lo que no tenía nombre
y se separara lo que no tenía división
Porque no había naciones sino relieves
no había países sino texturas
no había capitales
ni provincias
ni trazos
La vida era un gran puente a las estrellas
silbidos de nubes
ramas secas
sinfonía de latidos repitiendo su ciclos
Antes de los méritos están las huellas…
Las primeras hojas crujen en un amanecer hace milenios
los arroyos chapotean movimientos azules
ocres
verdes
naranjas
juegos de respiración nutren pulmones elementales
pequeños huracanes químicos despiertan
cuando la molécula enlaza su ecuación amorosa
y las energías revuelven su galope suave
y los lugares llaman desde otra lengua
que no es nuestra lengua como tal
¿Qué se oye cuando el mundo se calla
y la Tierra es una orquesta que nos estremece?
Antes de los méritos están las huellas…
Tierra
territorio
reino
nuevo mundo
nación
nombres superpuestos encima de algo innombrable
el paisaje se expande
se rebela a sus interpretaciones
Aquello que llamamos “nuestro”:
un capricho de posesión
nuestras ficciones son nudos que sujetan el dominio
olvidamos lo que es tener sin poseer
querer sin estrujar
tocar sin destruir
y ahora se aspira a poseerlo todo
devorarlo todo
separarlo todo
pero el ambiente vibra desde los poros y anuncia:
Antes de los méritos están las huellas…
Pasaron siglos hasta llegar al humano
haciendo huecos entre lo que nos une y nos separa
pintando rocas
bordando canastas
o con montones de semillas decorando su muerte
Después se impuso el hierro
la religión
la pólvora
los mapas
sangre y violencia demarcaron los primeras heridas
Pero como eco murmurante que asciende de la tierra
aún se percibe un enigma
el impulso de su clamor subterráneo:
Antes de los méritos están las huellas…
Antes de los méritos están las huellas…
En esas huellas habita lo que somos.
Jhonnatan Curiel (Tijuana, 1986) es poeta, gestor cultural e investigador de estudios sociales. Ha publicado 7 libros de poesía, el último título es Prisma (2.0.1.3. editorial), reeditado en 2014 por Observatorio Editorial Tijuana. De 2017 a 2018 fue beneficiario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) que otorga el estado de Baja California, México con el proyecto de libro “Serpiente y Escaleras”. Es candidato a doctor en el programa de doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud en Manizales, Colombia. Escribe en www.jhonnatancuriel.blogspot.com



