Creo que es necesario que deje correr la lluvia de mis lágrimas, esta
vez no de dolor sino simplemente para lavar mis ojos, mi rostro. No será
un llanto para nadie más que para mí, para nadie más.
No ofrendaré a nadie más mi dolor ni mi gozo. Yo elijo, tú
eliges, él elige, elegir…Yo elijo.
Dejo camino detrás de mí, dejo una parte de mí, no quiero
volver la vista atrás, dicen algunos: “quemar las naves”.
Me gusta la frase, después de todo también voy a conquistar
tierras ignotas.
¿Qué es lo que elijo? En cualquier caso ponerle la cara al
destino de mi elección. Adios, me voy.
Salomón Brito.
F.B.