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[sin título] Busco un lector paciente que sepa traducir la

Busco un lector paciente que sepa traducir
la irrealidad de un frutero o mejor dicho
lo fresco de su imagen. Esto es:
una canasta de mimbre cargada de naranjas
–naranjas con semilla sin colorante artificial–,
naranjas jugosas parecidas a los días de marzo:
abundantes en nubes gordas robustas de agua,
acompasadas con viento fresco.
Junto a la canasta de mimbre, tejida,
una charolilla donde los mangos de Manila escurren
su dulce miel y donde la palabra sotavento hace acto
de aparición aún con las ventanas cerradas.
Los plátanos maduran en segundos y sus pecas pintas
de color café no son sino las mismas manchas
que salpican las manos cascadas de los abuelos.
Una piña aromática atrae a los mosquitos; borrachos de aromas,
panzones, sobrevuelan lentos los festivos olores
donde un par de muéganos intentan aparecer
como parte del paisaje. Es en este momento cuando
el lector paciente y traductor lee la cartilla:
los límites de la ficción forman parte del frutero,
su irrealidad es la mía, no obstante,
tengo en la mano derecha una guayaba
y en la izquierda un níspero negro cortado años atrás
de un árbol prominente, sembrado en la cima de la Sierra
donde alguna vez un pájaro hizo nido.

Amaranta Caballero Prado

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