— Entre textos y autores (g)locales —
I nte rrupciones: La actualidad vuelta distopía satírica
- Una prosa que se desenvuelve entre el ensayo y la ficción revela, en I nte rrupciones, facetas ocultas en lo socialmente naturalizado.
La escritura, sugiere Pepe Rojo, surge en interrupciones. Es quebrando la cáscara de lo habitual que la palabra nace. Y es cuando el texto frena con su red al devenir de la cotidianidad que lo íntimo deviene extraño.
I nte rrupciones (NortEstación, 2009), montaje de relatos, ensayos y aforismos, es una distopía satírica de eso que Marx llamó “reificación”, es decir, del momento en que lo humano se cosifica y la cosa se humaniza.
Por eso la reiteración del ojo, órgano desde el cual podemos desentrañar los secretos de esta sociedad del espectáculo, donde la imagen mirada deviene imagen-mirada y el observador, objeto observado.
Por eso, también, lo inorgánico que renuncia a su lugar en la red humana de sentidos (cf. “Tornillos”). Las cosas hablan, intervienen en la realidad (“Cosas”) y los humanos, infectados por ese virus llamado lenguaje (“¡Tócame! Estoy enfermo”), han decidido sumergirse en la realidad virtual (“El d efecto realidad”). En este mundo, la narración se vuelve inventario (“Intimidad”) y la vida, registro (“D o s años”).
Y en todo ello, sin embargo, algo ríe, goza y se fuga.
En Pepe Rojo, autor multidisciplinario que ha conseguido un estatus de culto, la escritura experimenta con la actualidad para develar sus subterfugios.
Minibúks Temporada 2: Un coctel Molotov de controversias
- Tras el éxito de la Temporada 1 (cuentos de ciencia-ficción), la Facultad de Humanidades de la UABC y Taller (e) Media, dirigido por Pepe Rojo, han distribuido gratis los Minibúks Temporada 2, textos que buscan “cuestionar radicalmente las concepciones con las que llevamos nuestra vida y nuestros sistemas”, afirman; “una sacudida no nos caería mal”.
Ensayos heterogéneos. Fotografías. Citas. Historietas. Nueve Minibúks que reúnen material altamente polémico. Un despliegue semiótico de controversias. Peligrosamente, grita aquí Oscar Wilde: “La idea que no es peligrosa no merece llamarse idea”. Después: un retrato de Palestina [muro divisorio] Israel.
Žižek se pregunta: “¿Qué significa ser un revolucionario hoy?” Debord & Flores Magón responden. Como portada: Un cuchillo + “La idea es cortárselos” = [inserte imagen mental aquí]. ¿Qué es un camión volcado (vuelto barricada) frente a un Domino’s Pizza en Oaxaca sino una gran ficha del capitalismo caída en el tablero del mercado?
“Nosotros somos el tiempo”, afirma Matthai tras desvanecer a la sociedad frente a JG Ballard, Tristan Tzara y Hakim Bey, en esta discusión esquizofrénica, multifrénica.
Otra imagen: “La línea recta no tiene Dios” [dedos] “es inmoral” [sangre]. Y en sharpie rojo, sobre un dólar: “Estamos hartos de la economía”. Pero el hijo acierta cuando dice: “Oye, papá, puedes tener una casa o una vida… Yo voy a tener una vida”, mientras los anuncios clasificados aseguran: “Tú no existes”.
Así, con este coctel Molotov de textos, los Minibúks Temporada 2 hacen explotar los lugares comunes y el confort del lector pasivo. No tienes alternativa: de una forma u otra debes responder.
La escritura aforística de Rubén Bonet
- Estimulante como un jaikú, concisa como un aforismo, la escritura de Bonet, en Jaikús maniacos, no deja de ser descaradamente divertida.
El jaikú, poema japonés brevísimo, extrae de la naturaleza su saber. Relámpagos, ranas, ríos, despiertan imágenes poéticas vitales, estimulantes. El aforismo, por su parte, originado en la escritura médica griega, vuelve al paciente su objeto de estudio. El diagnóstico aforístico evoluciona, pues, sólo en compañía de un cuerpo enfermo.
De la vitalidad del jaikú y de la visión aguda del aforismo nacen los Jaikús maniacos (Moho, 2009), del español auto-expatriado Rubén Bonet. Sin embargo, sus diagnósticos aforísticos no parten de la enfermedad sino de un cuerpo extático. Y sus visiones estimulantes no surgen de la naturaleza que el jaikú representa sino de la cotidianidad posmoderna, de la realidad social mundana.
Como resultado de esta lucha entre el éxtasis vital y el mundo “maniaco” gone wrong se gesta una gran coraza de cinismo e ironía a la superficie de cada afirmación, definitivamente divertida, pero que deja un vago pensamiento en el aire de que tal vez fue la salida fácil ante la potencial confrontación.
La primera parte del libro reúne aforismos sueltos del escritor y artista. Después viene una jocosa descripción de su fundación “Adopte a un escritor” y otros manifiestos. Y al final se incluyen algunas crónicas, quizá reales, quizá ficticias (¡qué importa!), de momentos cotidianos y, a la vez, insólitos.
La “tele-visión” de Yépez
Vivimos la inauguración de una nueva era en la Historia. Donde antes se pensaba y se vivía en términos metafísicos, afirma Heriberto Yépez, ahora comenzamos a hacerlo desde la telefísica, el nuevo paradigma social.
En Contra la tele-visión (2008), ensayo que parte del original proyecto Versus, de la editorial Tumbona, el filósofo Heriberto Yépez lúcidamente esboza dos discusiones claves y secretamente vinculadas: el fin de la metafísica y la televisión mexicana.
La telefísica, argumenta Yépez en su primer opúsculo, es “la metafísica de un mundo que ha perdido su más allá, ha desaparecido lo meta y ha aparecido lo tele: el más allá ha cedido su lugar a lo distante-accesible”. La tele-visión, pues, (el concepto, no la “caja idiota”) surge como un primer síntoma: el Yo que se ve a distancia, el ser que se aleja de sí para pensarse como lo que debe alcanzarse. Por eso el fenómeno de los reality shows. Por eso, también, el be yourself como categoría dominante de nuestra época.
En su segundo opúsculo, Yépez analiza la “mass-co-media” mexicana como parte de una psicohistoria específica. Después del descrédito del Estado, el sistema político y el progreso nacional, la oligarquía mediática Televisa-TV Azteca surge como la redención del pueblo. ¿Cómo se logró este giro? Nada más fácil: celebrando al “mexicano”, pasándole el micrófono, representándolo como el oprimido-víctima, el bonachón, la neta. El mexicano vuelto tele-visión reconforta.
Pero la telefísica tiene también su fin. Y esta era, augura Yépez, puede ser más transitoria de lo que parece.
Casi nunca, de Daniel Sada
Agrónomo en Oaxaca, a mediados del siglo pasado, Demetrio Sordo entra al burdel para intensificar su existencia, ¡ea! Su vida: cómoda: tranquila, ¿demasiado? Quizá por eso el sexo con Mireya: su prostituta favorita. El sexo-motor, el sexo como forma de escapar de la rutina y entrar al rito del encuentro carnal. Mireya como forma de… Sí, fogosa, cachonda, ¡hasta cariñosa!, pero el amor: otra cosa, debe serlo, ¡y punto!
Un viaje al norte con su madre: boda en Coahuila: Demetrio conoce a Renata, su amor, amor del bueno, ¡ella sí! Pero conquistar su mano, toda una hazaña… y paciencia, ¡cómo no! Renata es recatada: defensora a ultranza de los buenos valores. La mente de Demetrio dividida entre dos amores: uno puro, ideal; otro carnal, pecaminoso.
Y hasta aquí la sinopsis de Casi nunca, la última novela del mexicalense Daniel Sada, editada por Anagrama. Convertido en una leyenda de las letras mexicanas, Sada obtuvo, en España, por esta extraordinaria novela, el Premio Herralde de Novela 2008.
Sabidos los elogios de Carlos Fuentes, Roberto Bolaño, Juan Villoro, entre otros, Sada se erige como un clásico, distanciado de las modas estilísticas, construyendo sólidas tramas tras su trabajada prosa. Se le ha calificado como “costumbrista”, “rural”, como prosa “fronteriza” o “del desierto”. Con apenas algo de eso, vale decir aquí lo que Christopher Domínguez Michael: “no hay nada más parecido a una novela de Sada que otra novela de Sada”.
El Crossfader de Rafa
En el tijuanense Rafa Saavedra, la escritura fronteriza es un crossfader, esa función que los djs (btw, Rafa es uno) tienen en su tornamesa para hacer fade in a una rola y fade out a la que está en turno. Por eso su libro, Crossfader (Atemporia, 2010), tiene más de Twitter que de Gutenberg, más del remix que de la Real Academia Española. Rafa Saavedra es la escritura de la transición.