Godot y el árbol
Todo lo que pensé tener,
no lo tengo.
Han aparecido algunas cosas, me enteré de ellas
por el ruido que hicieron al entrar. Son lo que esperaba
como Vladimir y Estragón esperaban a Godot.
Algunas llegaron con olor a nuevo, traían
mi nombre bajo el brazo.
Otras vinieron usadas y alguien las arrojó, porque no le sirvieron.
Junté todo y fui llenando un saco de objetos
brillantes y extraviados:
una llave, un letrero en el km.23.
Se trata de coincidir y no importa si llueve o el gas se termina,
porque siempre, siempre habrá un árbol con una cuerda.
Hay abalorios y asuntos de absoluta importancia,
aunque a veces, lo que no está, ocupa más espacio.



